febrero 03, 2011

Love game.

 As. Jugaste otra vez y te equivocaste. Volviste a jugar tus cartas mal, ibas de farol y te pillé. Dos de picas. Has vuelto a mentirme, y a arrebatarme todo lo que ya había ganado. Otra vez, y otra vez, y otra vez... Tres de corazones. No intento recuperar todo aquello que aposté y que tú ganaste con una sola jugada. Aquello que era tanto y se redujo a una sola carta... Cuatro de tréboles. Volviste a ganar fichas, muchas, muchas fichas. Tantas que,  cada vez que me mentías aumentaban su valor. Cinco de rombos. Ocultaste tu mirada frente a mí y supiste bien apartar tu cara de la mía. Supiste poner cara de póker y yo no me di cuenta. Seis de picas. Me ignoraste, humillaste mi juego y me ocultaste tu mejor carácter: mentir. Amor, vete de aquí, este juego no es el mentiroso. Siete de corazones. Vamos, te toca apostar. ¿Qué vas a poner el juego? Recuerda que carta que cae en la mesa, queda presa. No apuestes como hice yo, o podré pagarte con la misma moneda. y dejarte en la ruina. Ocho de tréboles. Intento destruir tu juego, intento buscar revancha, pero no la encuentro. Sigues igual que hace un tiempo, siempre tan falso, siempre huyendo del juego y  refugiándote en tu farol. Ocho de rombos. Lo intentaste otra vez, my dear, y volviste a fallar. Supe ver por dónde ibas y volví a intentar quitarte el juego. Pero no, no lo logré. Me dejaste sin fichas, y con una mala jugada. Nueve de picas. Te vi, vi como hacías ese gesto con tus cejas, y noté como intentabas amargarme en la locura de no saber qué hacer. Pero vi también que te apenabas por la jugada que tenías en mano. Diez de corazones. Y entonces intenté remontar la mierda de juego que estaba haciendo, levantándome y volviendo a pensar que ya habíamos acabado esta partida. Y que tú no ibas a ser nada a partir de ahora. J de tréboles. Las cartas ahora juegan a mi favor, y tengo la fuerza y certeza de que puedo ganar aquello que me hiciste perder con tus mentiras. Y aquello que intento recuperar después de que ganaras todo esto. Q de rombos. Lo lograba, faltaba una sola carta para ganar todas tus fichas, para derribar la fachada de tu farol y para descubrir que me tomaste como a una tonta.  Como si nunca supiera que me engañabas con tus gestos. K de picas. Y llegó el momento en el que perdías las partida, arrepintiéndote de haber ido de farol. Arrepintiéndote de no haber jugado limpio.
Pues mira, ahora ya ha acabado el juego, he terminado la partida y he arrasado tu jugada. Me he llevado todo lo que te quedaba, y déjame que te diga, que este love game ha acabado.

Fin del juego, he ganado la partida.

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu blog, te sigo :)
    http://faitetpromis.blogspot.com/

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